Durante años, la sociedad ha desarrollado imágenes
estereotipadas de hombres y mujeres. Una de las más extendidas es la que asocia
a los hombres una mayor capacidad innata para realizar labores que requieren
inteligencia espacial, como las ingenierías o las ciencias técnicas como física
o química. Hoy, un estudio publicado en PNAS asegura que las habilidades
relacionadas con la inteligencia espacial no dependen del género, sino del
entorno social en el que se desarrollan los seres humanos.
El equipo de investigadores, liderado por Moshe
Hoffman, de la Universidad de California, no niega que en la actualidad existan
diferencias entre hombres y mujeres, pero los resultados de su investigación
muestran que es la educación, y no las capacidades innatas, quien tiene un
papel más importante en la brecha de género existente. "Mediante la
comparación de dos sociedades que sólo diferían en su cultura, podemos concluir
que la educación tiene un gran impacto en las diferencias de género",
afirma Moshe.
El experimento consistió en proponer la resolución de
un puzzle a los miembros de las dos tribus. Lo más destacable es que, pese a
que en la sociedad patriarcal los hombres resolvían el rompecabezas mucho más
rápido que sus mujeres, eran bastante más lentos que los hombres y las mujeres
de la sociedad matriarcal, entre los que no había diferencias apreciables. El
experimento también mostró que, dentro de la sociedad patriarcal, los
resultados eran bastante mejores en los hogares que tenían como propietario a
una mujer.
El estudio concluye que el entorno tiene un gran
impacto en la brecha de género y que las medidas políticas que se tomen pueden
ser cruciales para reducirlo.
Esta inteligencia esta relacionada con la capacidad que tiene el individuo frente a aspectos como color, línea, forma, figura, espacio, y la relación que existe entre ellos.
ResponderEliminarEs además la capacidad que tiene una persona para procesar información en tres dimensiones. Finalmente, es la inteligencia más básica ya que procede de los mecanismos de orientación ancestrales.
Las competencias intelectuales básicas son percibir la realidad, apreciando tamaños, direcciones y relaciones espaciales; reproducir mentalmente objetos que se han observado; reconocer el mismo objeto en diferentes circunstancias (la imagen queda tan fija que el individuo es capaz de identificarla, independientemente del lugar, posición o situación en que el objeto se encuentre); anticiparse a las consecuencias de cambios espaciales, y adelantarse e imaginar o suponer cómo puede variar un objeto que sufre algún tipo de cambio; describir coincidencias o similitudes entre objetos que lucen distintos; identificar aspectos comunes o diferentes en los objetos que se encuentran alrededor del individuo; y tener un sentido común de la dirección.
Algunos ejemplos de las personas que pueden desarrollar mas esta capacidad son los Artistas, fotógrafos, guías turísticos, etc.Como vimos en la noticia, no depende del género pues cualquier persona puede tenerla, y en esto influye el entorno social en el cual convive diariamente. Además otras actividades para fortalecer esta inteligencia es crear ideas mentalmente como crear imágenes, percibir detalles visuales de algunas pinturas, dibujar y confeccionar bocetos. Como vemos es una inteligencia productiva y de actividades que casi cualquier persona podría tener, así que no queda más que aprovechar nuestras aptitudes.